Y fue en aquel preciso instante, en el que el dolor desgarró sus entrañas, en el que sangró por mil heridas de mil cortes incisos en su piel, en el que fue o no fue, o no se sabe, en el que comprendió el sentido de la vida.Y es que la vida, no tiene sentido.
Pero ya había muerto. Desangrado, dolorido, despojado de sus sentimientos, despojado de su alma... ¡Bah! ¡Qué más daba ya!
2 comentarios:
Desnudo, desprovisto de alma... Débil, abandonándose al no saber... al no querer averiguar.
Bello.
Bello? Patético más bien.
F.R.
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