Reflexiones probablemente absurdas de una mente con toda seguridad enferma.
24.3.11
Si no puedo escribir, hablo; Si no puedo hablar, escribo; Si no puedo andar corro; Si no puedo correr, camino. Si no puedo besarte... Si no puedo besarte, lloro.
10.3.11
Lo reconozco, A veces me recorre el absurdo. ¿Pero quién no? ¿Quién no ha sentido tormentas en el estomago y oceanos de fuego en el pecho? Yo sí.