14.9.06

Clara

Clara era frágil, de esas mujeres que necesitan el abrigo de un hombre. El abrigo, que no
la correa. Unos brazos calidos que la rodeasen y la protegieran del mundo, de los días de
lluvia y de las tormentas de la vida.

No era de armas tomar, lo compensaba con su dulzura. Nada le gustaba mas que una tarde de
invierno bajo sus brazos. Ver las gotas caer en la calle y oirlas golpear el cristal de la
ventana.

Solia cerrar los ojos cuando se echaban en el sofa;El comenzaba a acariciarla, despacio,
hasta que poco a poco sucumbia a sus instintos y sus manos se perdian en la piel. Ella se
hacia la dormida pero un gesto de su boca siempre la traicionaba, no podia evitar morderse
el labio cuando una lengua tibia acariciaba sus pechos.

Era entonces cuando Clara perdia la inocencia, esbozaba una sonrisa picara y se avalanzaba
sobre él. Le gustaba el gesto de sorpresa que siempre conseguia ver en su cara. Conocia
cada palmo de su cuerpo, cada uno de sus musculos, cada centimetro de su piel.

Hacian el amor durante horas, sin prisa. El mundo se derrumbaba a su alrededor, pero no les
importaba. En aquel pequeño sofa de aquel pequeño salon construian su pequeño paraíso. Se
besaban, se amaban, se miraban, y en aquellas tardes gloriosas alcanzaban el cielo y el
infierno al mismo tiempo con la punta de sus dedos.

Cuando llegaban por fin al orgasmo quedaban extasiados, sudorosos, abrazados el uno al otro. Se besaban y se dormían juntos, susurrandose al oido lo mucho que se amaban tapados con una manta.

Clara lloro cuando se quedo sola; ya no había unos brazos protegiendola. El mundo la golpeaba y una y otra vez ella ponia la otra mejilla. No hubo mas besos, ni mas tardes en el sofa. No hubo mas cielos, ni mas infiernos. Todo se tiñó de una gris monotonía, de lagrimas frías que resbalaban por los ventanales. Las horas morían en la puta caja tonta. No la miraba, pero la tenia encendida. Sus ojos perdidos seguían los colores de aquel tubo mientras su mente rememoraba el pasado. Cada rayo, cada trueno resbalaba por sus mejillas.
Todo había terminado y no sabía que hacer.



PD: Igual continua... si me da la venada...

1 comentario:

Anónimo dijo...

Sígue a Clara *.*