7.5.13
Pequeña media luna triste de media noche
Da la media noche, o la pasa. Qué más da... qué más da... y entonces descubro en mí esa pequeña media luna triste ¿A quién le importa? Canciones suicidas, así soy yo. Y una calada profunda con sabor amargo de una pipa de agua. Son pequeñas cosas, al final lo importante son solo pequeñas cosas. Esas pequeñas cosas que joden dentro, que duelen profundo. Rabia, impotencia, una luz azulada y melancólica, un cristal roto y piel ensangrentada. ¿Es normal? Yo no sé lo qué es normal.
Yo solo sé que yo no soy normal.
Yo sólo sé que yo no soy normal.
Anormal.
Yo sólo sé que yo no soy normal, y a veces se me va la olla y quiero llorar, y me echo a llorar. Y que esta noche hay una media luna triste, y nada más.
Yo solo sé que yo no soy normal.
Yo sólo sé que yo no soy normal.
Anormal.
Yo sólo sé que yo no soy normal, y a veces se me va la olla y quiero llorar, y me echo a llorar. Y que esta noche hay una media luna triste, y nada más.
19.10.11
7.10.11
22.9.11
21.9.11
19.9.11
16.9.11
7.9.11
20.8.11
Pienso, luego existo.
Decía Aristarain en los labios de un magnífico Lupi, allá por los lugares comunes, que si admitimos que la meta es el camino, como respuesta no nos vale; describe la tragedia de la vida pero no la explica. Tragedia. Vida. Síntesis de una antítesis ecléctica. Pie, pies, traspies. Resulta inevitable que si miramos siempre arriba tropecemos siempre con el abajo más hondo, con el cemento duro e inexpugnable.
¡Qué equivocado estabas Descartes! Siento. Siento luego existo. Ni todas las palabras del mundo me podrían llevar a la mitad del trayecto entre los poros de la piel y unos labios calientes. SUS labios. Con nombre y apellidos, con llave. Con sentimiento abierto. Con unicidad. Palabras... Dejemos las palabras atras, el pensamiento atras, el sentimiento al frente. Firmes.
Decía Aristarain en los labios de un magnífico Lupi, allá por los lugares comunes, que si admitimos que la meta es el camino, como respuesta no nos vale; describe la tragedia de la vida pero no la explica. Tragedia. Vida. Síntesis de una antítesis ecléctica. Pie, pies, traspies. Resulta inevitable que si miramos siempre arriba tropecemos siempre con el abajo más hondo, con el cemento duro e inexpugnable.
¡Qué equivocado estabas Descartes! Siento. Siento luego existo. Ni todas las palabras del mundo me podrían llevar a la mitad del trayecto entre los poros de la piel y unos labios calientes. SUS labios. Con nombre y apellidos, con llave. Con sentimiento abierto. Con unicidad. Palabras... Dejemos las palabras atras, el pensamiento atras, el sentimiento al frente. Firmes.
8.8.11
28.7.11
No se trata de grandeza. Eso lo aprendes con el tiempo. Tiempo. El tiempo corre y corre, y se filtra entre los dedos como mercurio. Gotas de mercurio brillante y plateado que borbotean estallando contra el suelo mientras dejan su rastro impregnado entre los dedos, incrustado en los poros de la piel.
Eso es: el pequeño centelleo labrando surcos sobre la inequivoca huella de nosotros mismos. Nosotros.
Eso es: el pequeño centelleo labrando surcos sobre la inequivoca huella de nosotros mismos. Nosotros.
1.4.11
24.3.11
10.3.11
24.2.11
2.2.11
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