Se levanto esperanzado, cogió una mochila, salio a la calle y comenzó a caminar sin destino.
Muchos kilometros después llegó a una encrucijada y, por no saber seguir, pregunto cual era el mejor camino a un angel y a un demonio que casualmente estaban por allí. Obviamente cada uno le indicó un camino diferente. Casi lo dudo un instante, pero rápidamente hizo caso al demonio.
Al fin y al cabo, el cielo ya estaba muy visto.
2 comentarios:
Y visitado...
Poooooooos, ya me explicarás lo del cielo, que qué es...
F.R.
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