18.11.05

Pobre cabrón

-Yo no quería ¡en serio! ¡te lo juro! ¡me obligaron!
-Maldito bastardo ¡mientes!

¡PAM! Y la sangre le dio un tono colorido a la escena


-Joder, ¡pobre cabrón! Al fin y al cabo... ¿quén es dueño de su vida?

1 comentario:

Anónimo dijo...

Triste, pero cierto.

F.R.