¿Por qué me miras con esos ojos?
¿Por qué me acusas?
Yo también siento el revuelo,
no es fácil, no es bello.
Me revuelvo taciturno,
como tú, en tus palabras,
en mis palabras;
me resisto cada mañana
a amanecer sin tu alma;
subyazgo en un crepúsculo
ardiente que me abrasa la garganta.
Y aquí, y allá,
cada instante,circunstancia,
lugar y momento;
cada ocasion, cada oportunidad,
cada segundo me apuñala,
me atraviesa y me desangra tu recuerdo.
¿Entiendes? Qué ni tu lo quieres,
ni yo lo puedo explicar,
pero los dos lo anhelamos.
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