25.10.07

¡Asfixiame!

¡Asfixiame! Rodeame el cuello con tus manos y apretalas sin piedad. ¡Aguanta! Espera a que mi piel se ponga morada y mis ojos dejen ver todo el dolor de quedarme sin aire ¡Un poco más!

Ahora acercame a tu pecho y, cuando no me quede un gramo de aire en los pulmones, libera mi cuello... dejame respirarte.

No hay comentarios: