24.2.07

Quiero...


Me gustaría que me dijeras todo
y no me dijeras nada, como antes.
Que me creyeses aunque se hundiera el mundo,
y me quisieras aunque no hubiera tiempo.

Me encantaría que cada instante fuera el primero,
que en cada beso fuera tu alma,
que en cada roce con tu piel
se estremeciera el mundo.

Que me dejes de mirar así,
como me estás mirando
y me mires como antes;

Que no me cojas la mano
y te gires al frente,
y me ocultes tu rostro,
tus labios, tu cuerpo.

Quiero que me abraces,
quiero que me beses,
quiero que me quieras
como antes...
y si no puede ser... vete.

3.2.07

Me detesto

Hoy no quiero ser yo. Me detesto.

Hoy los sueños me han robado los sueños y la decencia ha peleado con la inmoralidad. Hoy me he dado cuenta de que no tengo ideales,de que no tengo virtudes,de que no tengo pasiones, de que no hay nada de cierto ni en mis frases, ni en mis pensamientos, ni en nada de lo que digo o lo que hago, o lo que veo, o lo que siento. Que no vivo en mi mundo, vivo en éste, en el que las cosas ni han sido, ni son, ni serán como yo quiero. Ya no existe la confianza, ni el respeto. Lo primero te debilita, lo segundo te evidencia ante los demás.

Ahora hay que vivir la vida, carpe diem y ya reflexionaré mañana al despertar, si es que despierto. Ahora a aquella princesa asaltala con un cubata y cuando te este comiendo la polla, cuando te corras en tu cara saca el movil y hazle una foto, y enseñasela a tus amigos. Ahora no hay valores, pero es que nunca nadie los ha tenido. Porque al fin y al cabo, siempre ha habido líbide, y líbide reprimida. Y la segunda es más terrible que la primera.

Hoy no quiero ser yo. Me detesto. Y sin embargo fui, soy y seré.

1.2.07

No puedo...

Tenía mi alma apuntalada gracias a ti y, sin embargo, tu eras apenas un mastil resquebrajado. Por eso no te voy a echar la culpa, porque supe desde el principio cual era la situación.

Lo admito, el único que jugó con fuego, que toco las brasas, fui yo; pero... ah! parecías tan sincera en tus palabras... parecías tan ardiente en tus miradas... No. No puedo culparte de cautivar. No se le pueden echar culpas ni a tu sonrisa, ni a tus labios, ni a tus caderas, ni a tus ojos de gata... Jamás te sentí (aunque quise) como hubieramos deseado sentirnos y eso, bien lo sabes nena, solo fue culpa mía.

Ahora es lo de siempre; divagar, divagar, divagar... Otra de esas canciones tristes de las que te hacen pensar; volver a esperar y pensar que, en fin, volverá a suceder.

Por eso me gustas tanto

Me atrapas, me sometes, me agobias, me destrozas, me manejas, me utilizas...

... me haces ser peor persona.


Por eso me gustas tanto.

29.11.06

Olor a café

Me desperte con el olor a café recién hecho. Me incorporé y te vi entrar con la bandeja del desayuno. Siempre pensé que aquello era tarea del hombre y me sentí un tanto incomodo.

-Shh - me interrumpiste cuando iba a decir algo. - hoy me toca ser a mi el galán.

Desayunamos juntos en la cama; tu las tostadas y yo tu mirada. Cuando acabaste retiré la bandeja y la posé en suelo. Me volví a incorporar; te habías echado y me mirabas desde la almohada. Me tocaste y mi cuerpo se estremeció. Te acercaste a mis labios y cerraste los ojos. Me deje llevar...

Tu albornoz se fue al suelo con la primera caricia dejando ver tu cuerpo desnudo. Mis manos se perdieron entre aquellas curvas que se desvelaban entre la luz que dejaba pasar la persiana. Te aprete fuerte contra mí y te besé el cuello. Siempre me gusto hacerlo porque nunca te pudiste resistir. Me gustaba la sensación de poder sobre tí, aunque fuera una sensación falsa pues nunca supe contradecirte.

Nos enredamos como tu pelo, alborotado al despertar. En tus gotas de sudor se condensaba tu cariño y no quise dejar ninguna sin tocar; como tu cuerpo que se convirtió en toda mi obsesión. Me abriste el alma como otras veces, pero no fue igual. El amargo sabor a despedida estaba impregnado en tí, en mí. Te hice el amor como nunca por que temía que nunca pudiera volver a verte.

Después te tuviste que marchar. Me quedé tirado en la cama, frío, pensativo. No lo podía permitir, cogí una camiseta y un pantalón del armario y salí corriendo a por tí...

17.10.06

Yo... ¡te amo!

-Pero... yo... ¡te amo! - gimió ella entre sollozos.
-Cariño, ese es el menor de nuestros males.

14.10.06

Tu cuento de hadas

Ya no me gustan los finales felices;
El lobo se comió a caperucita,
La madrastra mató a cenicienta.

Ni tu ni yo comeremos perdices;
Te comiste la manzana envenenada
Y los enanos crecieron en tu circo y te olvidaron.

La bruja te ganó;
No tendrás jamás el beso del príncipe azul,
Ni serás la mas bonita del reino

En tu cuento de hadas maldito
Ni existe el azul ni las noches son bellas.
El cazador me cazó a mí
Y no habrá clemencia;
Ninguna artimaña sirve esta vez,
Yo moriré, tu vivirás con la culpa.

14.9.06

Clara

Clara era frágil, de esas mujeres que necesitan el abrigo de un hombre. El abrigo, que no
la correa. Unos brazos calidos que la rodeasen y la protegieran del mundo, de los días de
lluvia y de las tormentas de la vida.

No era de armas tomar, lo compensaba con su dulzura. Nada le gustaba mas que una tarde de
invierno bajo sus brazos. Ver las gotas caer en la calle y oirlas golpear el cristal de la
ventana.

Solia cerrar los ojos cuando se echaban en el sofa;El comenzaba a acariciarla, despacio,
hasta que poco a poco sucumbia a sus instintos y sus manos se perdian en la piel. Ella se
hacia la dormida pero un gesto de su boca siempre la traicionaba, no podia evitar morderse
el labio cuando una lengua tibia acariciaba sus pechos.

Era entonces cuando Clara perdia la inocencia, esbozaba una sonrisa picara y se avalanzaba
sobre él. Le gustaba el gesto de sorpresa que siempre conseguia ver en su cara. Conocia
cada palmo de su cuerpo, cada uno de sus musculos, cada centimetro de su piel.

Hacian el amor durante horas, sin prisa. El mundo se derrumbaba a su alrededor, pero no les
importaba. En aquel pequeño sofa de aquel pequeño salon construian su pequeño paraíso. Se
besaban, se amaban, se miraban, y en aquellas tardes gloriosas alcanzaban el cielo y el
infierno al mismo tiempo con la punta de sus dedos.

Cuando llegaban por fin al orgasmo quedaban extasiados, sudorosos, abrazados el uno al otro. Se besaban y se dormían juntos, susurrandose al oido lo mucho que se amaban tapados con una manta.

Clara lloro cuando se quedo sola; ya no había unos brazos protegiendola. El mundo la golpeaba y una y otra vez ella ponia la otra mejilla. No hubo mas besos, ni mas tardes en el sofa. No hubo mas cielos, ni mas infiernos. Todo se tiñó de una gris monotonía, de lagrimas frías que resbalaban por los ventanales. Las horas morían en la puta caja tonta. No la miraba, pero la tenia encendida. Sus ojos perdidos seguían los colores de aquel tubo mientras su mente rememoraba el pasado. Cada rayo, cada trueno resbalaba por sus mejillas.
Todo había terminado y no sabía que hacer.



PD: Igual continua... si me da la venada...

22.7.06

Ni yo soy tuyo ni tu eres mía.

Porque sabes que siempre te he querido, aunque nunca te lo he dicho. Porque tus caricias me han alimentado. Porque hoy te he visto y mi alma se estremeció. Por ti y solo por tí va este post, aunque sepa que nunca lo vas a leer y no quiera que lo leas jamás.


En el lugar donde los sueños se hacen realidad;
Ahí estás tú.

Tú con tus caricias, que tanto espero y
Tan poco puedo sentir;
Tú con tus labios sinceros,
Que me piden que te bese
como una vez pude hacer;
Tú con tu piel morena, tibia, desnuda,
Que aquella noche prohibida
mis manos furtivas pudieron acariciar;
Con tus pechos, que eclipsaron a mis labios
Y tu pubis que fue mi perdición.

Cierro los ojos y te veo,
Callada, sincera, lejana,
La mujer que más deseo
y la única que no puedo amar.

En el lugar donde los sueños se hacen realidad
Estas tu, pero no estoy yo.
Y por más que lo añore,
Y lo quiera, y lo clame y lo sienta,
Ni yo soy tuyo,
Ni tu eres mía...

3.4.06

Aquella vieja canción

La vida tiene esa puta manía de darte días como los de hoy. De broncas de cojones, de horas desesperadas, de minutos asfixiantes, de segundos asesinos. Aquella vieja canción suena y al ritmo de la guitarra te pierdes en tu cabeza.

Y piensas para ti mismo:
-Cuantas veces he pensado que estoy loco, cuantas veces he querido estarlo...

El aire asfixia, la vida aprieta, las costillas oprimen. Y en el fondo, es tan simple... todo se reduce a esa pregunta...


¿Qué coño es lo que quieres? Si lo supiera...

2.4.06

Dulce

Joder, era dulce incluso mientras la mataba. Podría jurar que mientras alguno de sus huesos se rompía en mil pedazos el sonido era como un gemido; pero no un gemido de dolor, ni uno de placer morboso, un gemido de amor, el típico gemido que emiten cuando las abrazas, o cuando tienes un buen gesto con ellas.

Era tan dulce, que casi me arrepentí de haberlo hecho. Pero no había otra opción. Los negocios son los negocios.

19.3.06

Veneno

Intento hablar y no puedo,
Intento pensar y me pierdo.
¿Por qué me ahogo en lágrimas
que no he llorado?


Intento sentir, intento creer,
Intento vivir, intento respirar,
Intento salir, no puedo escapar.
Y caigo, caigo en esa puta espiral.


¿Por qué eres un maldito sumidero?
¿Por qué me arrastras?
¿Por qué no coges un cuchillo y me matas?


Tiemblo, tropiezo,
Me irrito, me hundo,
Me agobio, te extraño.


Me matas, ahora lo comprendo,
Tu sangre no es sangre, es veneno,
Y ya es tarde para mí.

26.2.06

Cuando suceden cosas que no deberian suceder

¿Cuál era la probabilidad de que aquello sucediera? ¿Y si hubiera cambiado algo, lo más mínimo, también hubiera pasado?

Malditos errores, ¡joder!

9.2.06

Vivo en un mundo oculto

Vivo en un mundo oculto entre tinieblas.

Es oscuro solitario y algo frío, pero es mío.

6.12.05

My happy day...

Hoy es un día feliz.. Lo es desde que me desperté y supe, por alguna extraña razón, que hoy te iba a perder para siempre.Es un día feliz, sí, en el que la sangre se mezcla con tus lágrimas. Un día tan feliz que probablemente será el último.

Yo vi la bala salir del cañón, la escuche silbar en el viento, por un momento pude detener el tiempo y observarte. ¡Tu también la viste! ¡Tu también lo supiste antes de que sucediera! Y sin embargo ¡joder! sucedió...

¿Que podía hacer yo? ¿Todo? ¿Nada? ¿Qué más da? Te mueres en mis brazos, amor, y eso no lo remedia nada... Ni siquiera ver la cabeza de ese bastardo estallar contra el suelo me sirve para aliviar lo que siento.

¡Joder! Ahora que tu estomago se abre lentamente, y tu boca vomita sangre... ahora es nuestro último adiós, nuestro último beso, mezcla de cariño y desesperacion...


Adiós.

24.11.05

¡Mierda!

Hoy es un día de mierda, de esos en los que hace un frío de mierda, cae una lluvía de mierda y te cruzas con mierda de gente.

Un día en los que llegas ¡mierda! tarde por culpa de coger esa mierda de bus (aunque precisamente no te cueste una mierda el billete...).


Bah, en un día de mierda ¡me importa una mierda vivir!

21.11.05

Extrañas dudas

Celos de nada... de nadie, o de él, o de todos. Si no tengo nada ¿que siento? Si no puedo sentir ¿por qué lloro?


Si nunca la tuve, ¿por qué temo perderla?

20.11.05

Si que está jodida la iglesia

El otro día la palme. De verdad que sí. Pensaras que te estoy mintiendo porque si no, no podría estar aquí, pero es que reviví.

Me enfade y dejé de respirar, al cabo de un rato me vi salir de micuerpo y lo contemplé, inerte, caído en el suelo. De repente se apareció un tal San Pedro ¡Santo cabrón! Noseque de un contrato decía; una chapuza más bien, aquello era todo letra pequeña.

Al final, me pidio la Mastercard(Aceptada en más de 100 paises... y en el cielo), pero aquello empezó a pitar, no tenía saldo así que no me podía morir. Y aquí estoy...


Si que está jodida la iglesia, que ya no tiene ni para pagar el viaje al otro mundo.

Amor mío

-Amor mío, eres lo mas grande que tengo, ¡hare cualquier cosa por ti!
-Pues entonces, mi vida, ¡llevame a donde los sueños se hacen realidad!
-Pero, ¿y si ese lugar no existe?
-En ese caso, con una mamada basta.


PD: Si es que cuando me pongo, soy todo un romántico.

18.11.05

Pobre cabrón

-Yo no quería ¡en serio! ¡te lo juro! ¡me obligaron!
-Maldito bastardo ¡mientes!

¡PAM! Y la sangre le dio un tono colorido a la escena


-Joder, ¡pobre cabrón! Al fin y al cabo... ¿quén es dueño de su vida?