20.10.05

En la arena

Escribimos en la arena nuestros nombres, construímos el castillo más grande de la playa y vimos atardecer desde sus ventanas. Creyendonos reyes de nuestro propio mundo levantamos aquellos muros infranqueables; nadie podría nunca debilitar nuestras defensas, nadie podría nunca acabar con nuestro reino. Todo era amor, todo era paz, todo era prosperidad.


Subió la marea, calleron los muros, calló el castillo, calló nuestro reino. Bajó la marea, se borraron nuestros nombres.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Y en la arena cayó tu lágrima, una lágrima cayó en la arena, la que quisiera quisiera encontraaa