Ayer tuve que coger un autobus y me senté en uno de esos asientos situados a contramarcha.
Es curioso, te situas alli y miras hacia atras, sabiendo que el autobus sigue rodando porque ves irse las cosas que acaban de pasar sin dejar de mirarlas. Como mucho de vez en cuando se puede echar un vistazo al lateral y ver algo que acaba de alcanzar, contemplar como pasa rápido, como va quedando atras y desaparece en el horizonte. Pero nunca se puede mirar hacía adelante, estas condenado a no saber lo que va a venir a continuación..
Como en la vida misma.
No hay comentarios:
Publicar un comentario