sometimes
Reflexiones probablemente absurdas de una mente con toda seguridad enferma.
7.11.07
¡Chas!
Aquel hechiceró llegó. Se aproximó al hombre sentado y, sosteniendo los dedos listos para chasquear ante sus ojos contó:
-Uno, dos, tres ¡despierta!
-...
-¿No?
-No
Se fue por donde había venido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Entrada más reciente
Entrada antigua
Inicio
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario