22.11.07

Diferente

Era diferente; diferente. Llevaba en la mirada la mirada del mar y en los labios su sabor a sal; a sal y a agua, a vida. Tenía arena fina en la piel, delicada y blanca, y rota por mil olas y tempestades, y golpeada por mil guijarros. Bella.

Era diferente; diferente. Bailaba como bailan los sueños, entrelazandose unos con los otros entre hilos de seda y alambre de espino, y hablaba como los bosques; como los bosques, sin abrir la boca y articular palabra.

Era diferente; diferente. ¡Diferente! Se fue... pero se quedo.

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